A las cuatro y diez han estallado junto a la casa 3 series de petardos como se acostumbra a felicitar en los cumpleaños. No sabemos quien. A las 5 mientras ella se duchaba preparábamos en el patio los globos, regalos y dibujos y le cantamos las mañanitas. Luego hemos compartido la oración con las jóvenes y hemos comido tarta. La comida ha sido magnífica. Todo muy entrañable y sencillo.

